Iba saliendo yo de la venta mas debil que quien sabe que y mi amo me vio. Yo pense que me iba a decir s estaba bien o si necesitaba algo pero no lo que me dijo fue que sin duda este castillo estaban encantado y que aquellos que habian jugado con migo eran hombres encantados y que no se pudo levantar de Rocinante por el mismo encantamiento. Yo de la colera que me dio le dije que todo esto era mentira que esos hombres estaban encantados y que eran de carne y hueso y que hasta dijeron sus nombres. Ademas le dije que era mejor que ya no siguieramos con estas aventuras porque la verdad no nos train nada bueno. Cuando le termine de decir esto se enojo todo con migo y me dijo que nada que ver que yo no conocia nada y me dijo que me prometia que nos pasarian mejores cosas y continuamos con nuestro camino. Seguimos hablando mientras caminabamos cuando nos encontramos con una polvareda que cuando mi amo la vio dijo que era un gran ejercito y se emociono todo. Yo le dije que entonces aquella otra polvareda que venia entonces era otro ejercito. Me dijo que teniamos que ayudar a los menesterosos y yo le hice caso con tal de que esta vez ganara algo. Me dijo que debia atar a mi jumento porque talvez de esta guerra ganariamos excelentes caballos.
Nos fuimos a una loma donde se podian ver los dos polvaderas que venian. Me emocione tanto porque parecia una operacion en cubierto pero me dio lastima por mi burro porque si conseguia un caballo mejor que haria con el. Desde la loma comenzo a nombra a un sin fin de caballeros que venian de los dos ejercitos, nombres que yo nunca habia oido. Tambien nombro un sin fin de nacionalidad que yo me quede con la boca abierta pero apesar de todo lo que nombraba no podia ver nada asi que pense que el diablo de los encantamientos de ayer nos estaba siguiendo. Le dije que no veiai nada y el me dijo que todo era culpa del miedo que me hacia ver otras cosas. Yo le dije que no eran mas que ganado y unas ovejas pero el no me creyo y cuando lo vi fue que se monto en Rocinante y comenzo a galopar con su lanza listo segun el para matar a todos los que se le cruzaran. Cuando vi fue que empezo a embestir a todos las ovejas y los pastores le gritaban que no. Yo pense que iba a recapacitar cuando los pastores le dijeran esto pero no siguio luchando contra los supuestos soldados y cuando vi fue que los pastores cogieron piedras y se las tiraban.




una
oreja y me hablo de un bálsamo que todo lo curaba y que el se lo sabia de memoria, resulta que ahora también era doctor. Me dijo que todo lo curaba y cuando el estuviera desecho por batalla solo se lo daba y listo. A mi me dio tanto miedo de ver esta escena que casi renuncio a la ínsula pero me dijo que el bálsamo no costaba nada y que era fácil hacerlo. Entonces le dije que no había tiempo que perder que me lo enseñara, tal vez podía sacar algo bueno de esto ademas de la supuesta futura ínsula. Pero me dijo que debía tener paciencia que ya me lo enseñaría. Después de esto estaba diciendo que iba a vengarse del vizcaíno pero yo le dije que si iba al Toboso a visitar a "Dulcinea" no se tenia que vengar y hasta que al fin estaba de acuerdo con migo, yo creo que fue la primera vez, después de hablar nos pusimos a comer. No tenia mucho solo un pan, queso y una cebolla y le dije que esto no era una cena para un gran caballero para ser brocha un rato y se hecho otra gran hablada que mejor ni les cuento para no aburrirlos, al cabo que aveces ni le entendía porque hablaba como si fuera el poeta quien sabe que. El punto fue que los caballeros no comían por meses y que era algo honorable y que debía comer hierbas y frutas del campo y otro montón de cosas, pero yo para no parecer grosero siempre le contestaba de buena manera. Cuando terminamos de comer seguimos caminando a ver donde dormíamos y si lográbamos llegar al pueblo. No pudimos y entonces tuvimos que dormir a la par de unas chozas de unos cabreros. Don Quijote estaba feliz de dormir al aire libre porque así probaba mas su caballería o algo así. A mi me pareció bastante incomodo, pero diai tuve que. Esa noche pensé en dos cosas, la primera en Rocinante y que debe pensar el acerca de este hidalgo y después pensé en mi familia y como estarán luego caí dormido.
a Alonso me empezó a decir: "esta en sin duda una gran aventura, Sancho te mostrare mi fuerza y astucia al vencer a estos gigantes". Yo tratando de hacerlo razonar le explique que no eran mas que simples molinos de viento, pero el decía que eran gigantes y que las aspas eran sus grandes manos una pura hablada que aveces ni yo entendía. Pero siguió de terco y cuando lo vi fue que se monto en su rocín y comenzó a cabalgar. De repente había chocado contra el molino y su lanza se había roto, el y Rocinante estaban tirados en el suelo. En ese momento pensé en decirle: te lo dije pero se podía enojar conmigo y no hacerme gobernador mas tarde. Cuando se puso de pie me dijo que había sido el mismo brujo que se había llevado sus libros el que había convertido a los gigantes en molinos seguramente para no quedar mal, en esta parte me contuve un poco la risa porque me pareció muy tonto. Yo por no contradecirlo solo lo ayude y seguimos nuestro camino. Cada vez me parecía mas cuerdo este bendito hidalgo.